El juego del calamar: los peligros tras la serie del momento 

¿Por qué la serie El juego del calamar se ha convertido en un fenómeno mundial en tan poco tiempo? Y lo más importante, ¿por qué hay niños y niñas recreando los mismos juegos que se ven en los capítulos, cuando se trata de una serie pensada para mayores de 16 años?

Tan solo un mes después de su estreno en Netflix, El juego del calamar ya se ha convertido en historia de la pequeña pantalla, atrayendo a jóvenes y adultos al mismo tiempo. Sin embargo, la violencia extrema que presenta a lo largo de sus nueve capítulos cobra especial importancia si tenemos en cuenta que, una serie clasificada para mayores de 16 años, es vista hasta por los más pequeños.

De hecho, muchos son los niños y niñas que ya se han lanzado a imitar las formas en que los juegos se desarrollan en la serie. En este sentido, vale la redundancia, pues El juego del calamar gira en torno a seis típicos juegos infantiles surcoreanos. ¿Lo diferente en la serie? En esta ocasión, los participantes son 456 personas adultas con problemas económicos invitadas a “jugar” para conseguir un preciado botín millonario que cubrirá sus deudas más que de sobras. El giro —que sorprende hasta a los propios participantes— es que los eliminados en los juegos lo están para siempre, pues se acaba directamente con sus vidas.

El análisis de Contraste

Contraste, la revista, web y aplicación de Fundación Aprender a Mirar que analiza críticamente películas, series, videojuegos, webs y apps, analiza los efectos de El Juego del calamar en un público tan delicado como son los menores de edad. 

En su crítica de la serie, la cabecera destaca la presencia excesiva de violencia y el exceso de sangre producida por cuchilladas, disparos y empujones al vacío, entre otros. Y es que, pese a tratarse de una serie muy bien producida que engancha al espectador desde el primer momento, lo cierto es que todo queda eclipsado por los más de 400 asesinatos que se producen en tan solo nueve capítulos.

Ahora bien, la brutalidad y el morbo que desprende la serie no tiene los mismos efectos en adultos que en los que no lo son. Mientras que para la mayoría de personas maduras ver El juego del calamar supone un entretenimiento pasajero, para los menores puede resultar una experiencia que deja una huella más profunda inapreciable a simple vista.

Por ello, en Contraste también hallamos un artículo dedicado exclusivamente a cómo conversar con los jóvenes sobre la serie de moda de Netflix. Se trata de un listado de preguntas que pueden ayudar a fomentar el pensamiento crítico de los más pequeños. Desde una explicación de la serie hasta la definición de la misma con palabras concretas, pasando por el descubrimiento de engaños presentes en los capítulos, estas cuestiones —y sus respuestas— ayudarán a entender por qué estamos ante una producción que debería ser solo para adultos. 

Además, tanto en el artículo de Contraste que analiza la serie como en el perfil de Twitter de FAAM, se encuentra una infografía que contiene los factores más importantes por los cuales El juego del calamar tendría que cambiar su clasificación a +18. A continuación os la mostramos:

Una mirada crítica sobre los contenidos audiovisuales

En la revista Contraste no solo se analizan las series del momento, también se está al tanto de los estrenos cinematográficos, así como de los videojuegos y de internet.

Por si fuera poco, también dispone de un Blog, donde encontramos artículos de todo tipo relacionados con el mundo del audiovisual. Algunas de sus últimas publicaciones tratan temas como los menores y el móvil, el efecto de las pantallas en los más pequeños o el rol de la mujer en el cine contemporáneo.

En definitiva, si buscas un lugar donde encontrar críticas del mundo audiovisual, Contraste es para ti. Si quieres, también puedes seguirnos en @AprenderMirar para mantenerte al corriente de todos nuestros contenidos.